Copa Africana 2017: de campeones y subcampeones conocidos

Terminó la edición 31 de la Copa Africana. Por supuesto, no vi nada del torneo (?) así que no voy a batir cultura con las innovaciones tácticas del fútbol africano, que finalmente harán que ganen un mundiajajajaja… En fin, las potencias africanas generalmente animan en mundiales, y uno va mirando por lo menos los resúmenes estos torneos a ver que hay de nuevo, o como impresiona uno tipo “a ti te sorprendió Nigeria en el mundial del 94, pero ya yo sabía lo que traían gracias al gran desempeño en la Copa de ese mismo año”, o “yo vi el proceso de la reingeniería que hizo el gran Valery Nepomnyashchy para levantar a Camerún tras su horrible copa continental antes del mundial de Italia”.

Aunque debo reconocer que la expectativa de esta Copa fue muy inferior. Creyera que la ausencia de figuras notables, el ocaso de la generación Eto’o/Drogba, aun con selecciones tradicionales siendo protagonistas, hizo que no se volteara tanto a mirar en youtube los resúmenes como en otras ocasiones. Se podían leer nombres como el del miembro de la filial africana del Frente Rojiblanco (?) Pierre-Emerick Aubameyang (un equivalente a George Weah, un crack que juega solo en su selección y probablemente nunca sobresalga con ella), o los argelinos Riyad Mahrez o Islam Slimani (ambos del Leicester), o los que probablemente cumplieron más, los egipcios y Mohamedes (?) Salah y Elneny (no, no es el apodo del Brayan), que llegaron a la final. Igual, puede buscar otros nombres, pero dígame con honestidad si alguno de estos nombres jalan como los otros muchachos. Pero bueno, vale la pena referenciar a la..

EL PAÍS ANFITRIÓN. La República Gabonesa, o para los flojos, Gabón, es un país de la costa Atlántica de África, a media altura (?) del continente, ahí no más de Camerún, Guinea y el Congo. Que tienen, a ojo de buen cubero (?) como un millón y medio de habitantes. Por lo que dicen, su nombre viene del portugués “gabão”, que quiere decir gabán, que dizque es la forma del estuario del Río Komo en Libreville, su capital, donde desemboca. ¿Qué es un gabán? ¿Nunca ha escuchado Pedro Navaja del gran Rubén Blades? Si la sorpresiva respuesta es no, es una chaqueta medio gabardina o yo que sé (?), pero sírvase mirar no más. Ahora, ni por el carajo sé como se ve un estuario como gabán, y no he ido por allá, así que le debo la veracidad de la comparación. Les va muy bien con el petroleo, lo que los hace de buena economía, pero horriblemente repartida por lo que la pobreza abunda, aunque la plata esté.

Muy similar a otros países de la zona, Gabón fue habitado pacíficamente (dice uno) por sus naturales, hasta que los portugueses se le metieron al rancho en el siglo XV. Finalmente en el siglo XIX, los franceses lo hicieron protectorado suyo, liberando esclavos y tales (ellos fundaron Libreville, villa libre, ¿si pilla?). Larga historia hecha corta, los franceses mandaron ahí hasta el 17 de agosto de 1960, cuando se independizaron. Todo un camino que llevaría a una democracia sólida, teniendo hasta hoy la friolera de… TRES presidentes (!). En 1961 fue elegido Leon M’ba, quien nombró como vicepresidente a Albert-Bernard Bongo. El bueno de M’ba cambió la constitución, abolió ciertas libertades de expresión, digamos casi todas, y empezó un proceso de monopartidismo para mantenerse en su poder. En 1964 al ejército poco le gustó y tramó un golpe de estado, pero con un ayudín del ejército francés, M’ba se mantuvo en el poder hasta 1967, donde no fue derrotado democráticamente, si no por la parca (?). El pupilo Abbettico Bennaddo, como le dirían en Cartagena (?) se mantuvo en el poder, finalmente estableció el partido único, el Partido Democrático de Gabón (PDG). Eso estuvo hasta los noventa, la gente se rebotó y volvió el multipartidismo. Y si embargo, Beto Bernie, ya llamado Omar por su conversión al Islam en los setenta, ganaba su reelección sin ningún problema ni tumbe, ajá, si. Así anduvo hasta 2009 cuando murió. Si usted cree que el nepotismo acá es bravo, allá inmediatamente en elecciones forzosas ganó Ali Bongo Odimba, nadie menos que el hijo de don Omar. Hubo sospecha de fraude y brete, pero por supuesto, nada pasó.

Hablando de la selección, pues es mala. No tienen resultados significativos, un par de llegadas a cuartos de final de la Copa Africana (1996 y 2012). Les dicen las panteras, o les bresiliens (!), y salvo el uniforme y el 1-7 no veo por donde. De no ser por Aubameyang, poquita meción de los tipos. De hecho, con 22 goles ya es el máximo anotador histórico. Por supuesto, hicieron sapo siendo locales en esta competencia (aaaah, les bresiliens).

EL TORNEO. El Grupo A estuvo lleno de empates, salvo un par de partidos. Los locales empataron los tres partidos, entonces Burkina Faso y Camerún, que empataron entre ellos también, aprovecharon la muertez de Guinea-Bisáu para ganarle y clasificarse. El que mejor le haya ganado era primero, y fue Burkina Faso , que ganó 2-0, mientras que los Leones lo hicieron 2-1.

En el Grupo B se registró la decepcionante participación de Argelia, que venía de un mundial decente, quedando arafue con Alemania en tiempo extra. Digamos que no fue un grupo fácil, con las incómodas Senegal y Túnez, clasificadas, además de los hundred billion dollar babies (?) de Zimbabwe, pero de la zona era de mejor pasado reciente. Empezaron empatando 2-2 con Zimbabwe, mientras que Senegal le ganaba 2-0 a Túnez; ídem (?) resultado senegalés para vencer a Zimbabwe, mientras que Túnez despachaba a los zorros con un 2-1. Esperando un milagro en zimabueño en la última fecha, Argelia no pudo con Senegal (2-2), y el milagro naranjas, porque Túnez venció 4-2.

Marruecos celebrando el gol de la clasificación

Los grupos C y D curiosamente se resolvieron con la misma puntuación del B, 7-6-2-1. Bien parejito pintaba el C, con Costa de Marfil, Marruecos, Congo y Togo. Sorpresivamente Congo se llevó el grupo con dos victorias (1-0 a Marruecos y 3-1 a Togo), y un empate 2-2 con Costa de Marfil. Togo fue el último, perdiendo también con Marruecos (3-1), y empatando sin goles con Costa de Marfil. Así que el segundo cupo lo definían en la última fecha marroquíes y marfileños. Un empate le servía a los de rojo, y fue más que eso porque los elefantes se quedaron sin colmillos (modo titular off); 1-0 para Marruecos y una muy disminuida Costa de Marfil se iba para la casa más temprano de lo esperado.

El Grupo D tuvo un hermoso promedio de gol de uno por partido. Mayor que el promedio de Santa Fe en finales si es (?). Egipto, Ghana, Mali y Uganda formaron el grupo. En la primera fecha Ghana le ganó 1-0  Uganda, mientras que Egipto y Mali empataron 0-0. En la segunda fecha victorias por la mínima de Ghana y Egipto invirtiendo rivales. Así que con Ghana clasificado y Egipto a un pelito (Mali debía ganarle a Uganda y los faraones perder), definían el primer lugar. Fue para la cuperneta 1-0, mientras el otro partido terminaba en tablas.

En cuartos de final, Burkina Faso despachó ¿sorpresivamente? a Túnez, con un par de goles en los últimos 10 minutos. Senegal y Camerún se asustaron quedaron con las ganas de marcar y se fueron en blanco. En los penales, solo uno erró, el último senegalés. El salado fue el delantero del Liverpool, Sadio Mané. 5-4 para Camerún. Al día siguiente, Ghana le ganó 2-1 a Congo, con un par de goles de los hijos del legendario Abédi Pelé, Jordan y André Ayew. Por último, en un partido bravo entre dos representantes del norte del continente, un gol de Mahmoud Kahraba a dos minutos del final le dio el triunfo a Egipto sobre Marruecos.

En semifinales, Egipto parió en penales (4-3) su paso a la final ante Burkina Faso, luego de empatar 1-1 en 120 minutos. La otra semifinal fue entre potencias. Camerún logró vencer a Ghana 2-0 y volvió a una final, a la que no iba desde 2008. ¿El rival? El que le permitiría tomar venganza. En el partido pavoso, Burkina Faso le ganó 1-0 a Ghana.

CAMERÚN VUELVE A GANAR, Y CÚPER A “CUPEREAR”. La final fue el domingo 5 de febrero, y como dijimos, se repetía la realizada en 2008. Los equipos formaron de la siguiente manera… eeh, léala aquí porfis (?) si gusta. El primer tiempo fue favorable a Egipto, que se fue arriba gracias a Mohamed Elneny, volante de primera línea del Arsenal, definiendo al primer palo ante una flojita resistencia del arquero camerunés. En el segundo tiempo, el central del Lyon Nicolas N’Kouolu empató de cabeza el partido. Me imagino a Héctor Cúper ya con la necesidad de un proctólogo interrogativo (?), pensando “por qué a mi llave”. De pronto no “llave”, si no “boludo”, pero esa es la idea.

Celebra Camerún tras 15 años un título.

Cuando el partido parecía que se iba a tiempo extra, Vincent Aboubakar, delantero del Besiktas, se inventó una jugada solo cuando sus 10 compañeros ya estaban atrás esperando. Recibió un pelotazo, dominó como pudo (baño incluido a defensor) y definió a contrapique para dejar al arquero quieto. Lindo gol, a 3 del final y para quedar campeón. 15 años sin ganar el torneo tenían los leones. En 2002 tenían por ejemplo a Song0’o, Wome, Song, Geremi, M’boma, el tristemente finado Foe, y un jovencito despuntante que jugaba en el Mallorca, de apellido Eto’o. Además, la ganaron jugando con camisilla esqueleto, aquel legendario uniforme que la F*F* no le permitió usar en el Mundial.

Tremenda nómina la de Camerún 2002

¿Y lo de Héctor Cúper? Hipermentado a esta altura, pero vale la pena la mención. El tipo para ganar un título no tiene ni media de suerte. Le ganó en el 96 a Santa Fe, pero era el Santa Fe noventoso, si no lo hacía… En el 98 y 99 ganó Supercopas con Mallorca y Valencia. Y desde entonces, no gana el pobre tipo. 8 subtítulos (6 en finales y 2 en liga). De todas maneras, la misión del hombre es hacer volver a Egipto a un mundial, porque en las Copas Africanas son capos, pero en las eliminatorias arrugan terriblemente. Por lo pronto arrancaron bien, con dos victorias en dos fechas, en un grupo con Ghana, Congo y Uganda. Solo clasifica el primero, así que le toca mantener el nivel.

LAS FIGURAS. Fue un torneo como pobretón en goles, 2.06 en promedio por partido. El goleador del torneo fue el congolés Junior Kabananga, con apenas 3 goles. Este muchacho de 27 años juega en el Astana de Kazajistán. Pero no fue elegido el mejor jugador del torneo, si no el camerunés Christian Bassogog. Es un habilidoso delantero, alero, no punta, definidor de 21 años. Nació el 18 de octubre de 1995, se formó en el Rainbow FC de su país, y fue a jugar al Wilmington Hammerheads de la Premier Development League, una liga amateur gringa, en 2015. Con solo 14 partidos jugados, apenas 5 como titular, fue visto por el club danés AaB. La temporada anterior fue tenido en cuenta poco, pero esta temporada lleva 22 partidos, 20 de titular, con cuatro goles. Fue titular en los seis partidos de su equipo, solo le marcó a Ghana en semifinales, pero se destacó en todo el torneo.

21 años, pero parece el tío de Edwin Congo

El once ideal que eligieron fue este: el arquero, Fabrice Ondoa (Camerún – Sevilla B); defensas, Kara Mbodji (Senegal – Anderlecht), Ahmed Hegazy (Egipto – Al Ahly), Michael Ngadeu-Ngadjui (Camerún – Slavia Praga); volantes, Charles Kaboré (Burkina Faso – Krasnodar), Daniel Amartey (Ghana – Leicester), Bertrand Traoré (Burkina Faso – Ajax), Christian Atsu (Ghana – Newcastle), Mohamed Salah (Egipto – Roma); delanteros, los mentados Kabananga y Bassogog. Más datos para meter mono (?) en caso de transferencias a mitad de año.

Es menester recordar que Camerún jugará entonces la Copa Confederaciones en Rusia a mitad de año, en un grupo con Chile, Australia y Alemania. El otro es Rusia, Nueva Zelanda, Portugal y México. Ah, la otra Copa Africana será en dos años, en territorio del campeón, oportunísimo para pechear el bicampeonato.

Esta fue la mascota, Samba